Aikishintaisó no Michi

El Aikishintaisó es una disciplina de desarrollo personal
fundamentada sobre la toma de conciencia a partir de un trabajo de propiocepción.
Gimnasia de armonización de las energías, alterna : posturas, marchas, movimientos y meditaciones,
creando un lenguaje estructurado adaptado, tanto para nuestras conciencias mentales
como para nuestras conciencias corporales.
El Aikishintaisó, por su acción de equilibrio de nuestra energía interna y externa,
permite un buen funcionamiento físico, fisiológico y psíquico del ser humano.
El practicante de Aikishintaisó ve, al cabo de algunos meses de práctica,
importantes cambios en su cuerpo, se vuelve más sólido, elástico, con más energía,
sensibilizado, transformándose en una herramienta de comunicación eficaz,
tanto consigo mismo como con los demás, tanto dentro del medio material como humano.
Sus capacidades de acción, de toma de decisiones, de percepción sensorial e intuitiva,
de emoción, se ven extraordinariamente aumentadas por la practica cotidiana.

(…) "Decidí utilizar el término Aikishintaiso después de haber consultado a algunos de vosotros y a distintas fuentes históricas. Sin duda alguna, el aikitaiso procede en parte del Aiki in Yo Ho, doctrina de la armonía espiritual basada en el yin – yang de origen confucianista que se enseña en el clan Takeda desde Takeda Takumi No Kami Soemon (1758 – 1853).

Takeda Sokaku nombraba a su práctica el aikishintaiso. Ignoro el porqué Ueshiba Morihei suprimió el “shin” pero pienso que es interesante restablecerlo. Esta palabra tiene diferentes sentidos y se escribe con distintos ideogramas según el sentido elegido. A parte del “shin” tomado en el sentido de nuevo, puede designar el alma, el espíritu, la conciencia psíquica (por ejemplo seishingaku, psicoanálisis), el corazón (kokoro corazón en el sentido de las emociones). Elegí utilizar el ideograma “shin” en el sentido de kokoro ya que los sentimientos son el interfaz entre el cuerpo y la conciencia psíquica y tienen a su vez una realidad material y espiritual. El sentimiento de existir es una clave para la respuesta a la problemática identitaria y en este sentido constituye uno de los dos ejes principales de nuestra práctica.

El Aikishintaiso tiene, sin duda alguna, vínculos con otras prácticas como el Ommyodo, el Seitai Jutsu, el Shugendo y por supuesto el Zen. Todas estas vías tienen conjuntamente, aunque las opiniones entre ellas pueden a veces diferir, la necesidad de desarrollar la sensibilidad ya sea la sensibilidad a la naturaleza y al movimiento universal, como la sensibilidad proprioceptiva, o la sensibilidad emocional e intuitiva. ¿Qué sería la compasión sin ésta?

Kobayashi Sensei repetía constantemente que era necesario desarrollar la percepción sensible e intuitiva. Hacía hincapié en la importancia de estar juntos y en silencio para favorecer esta vía de comunicación.
El otro eje importante es el concepto de vía, camino. Recientemente, un importante Sensei del Yagyu Shinkage Ryu señalaba a algunos de mis alumnos que “michi o no michi, eso lo cambiaba todo”. No es posible añadir “a DO” después de taiso pero no me parece tampoco conveniente renunciar a la expresión taiso. Esta es la razón por la que decidí nombrar la práctica aikishintaiso no michi, michi siendo el equivalente de DO. Está bien claro que, por comodidad, el uso corriente será “aikishintaiso” ver incluso “shintaiso”. Pero, la adición de michi permite destacar que se trata de una vía del corazón.

A parte de las razones históricas, opto por este cambio parcial de nombre para significar claramente que la investigación emprendida con Sensei, y luego sin él, ha llegado, en lo que a mi concierne a un estadio significativo.
Es el momento de difundir la práctica y en consecuencia de formar a numerosos profesores. Es una pesada responsabilidad el conducir a alguien por esta vía y me tomo muy en serio preparar a los profesores, tanto a nivel corporal como intelectual y espiritual. Las formaciones que se les propondrán incluyen siempre estos tres aspectos.(…) "

André Cognard Hanshi